Barcelona: toros sÃ, toros no

Pocos espectáculos son tan controvertidos en la opinión popular como las corridas de toros. La denominada “tauromaquia” es para algunos un arte en el que el torero enfrenta con inigualable coraje esa mole de músculos y pitones y se desenvuelve en una danza colmada de belleza y tragedia en un acto que culmina con la muerte.
Para otros no es más que un acto humano despiadado, en el que los instintos más primitivos del hombre se ven satisfechos por un ritual sanguinario, violento y salvaje. En cuestiones de principios, todo dependerá del cristal con que se mire. Al menos asà lo entiende el Alcalde de Barcelona…
Jordi Hereu aseguró en una rueda de prensa que jamás asistió a una corrida de toros, que las encuentra desagradables y cuya filosofÃa “artÃstica” no comparte en absoluto. Pero preguntado sobre la posibilidad de que el Ayuntamiento a su cargo dicte un edicto que prohÃba las fiestas taurinas en Barcelona, se mostró reacio a la medida.
El Alcalde sostiene que como hombre democrático no comparte la idea de prohibir. Que en realidad serÃa deseable que la gente comenzara a tomar conciencia sobre la crueldad que se ejerce sobre los animales destinados al ruedo y que dejara de asistir a este tipo de eventos, contribuyendo de esta manera a su paulatina desaparición.
La polémica se ha desatado en Barcelona y ambos bandos cuentan con numerosos adeptos y fundamentos que blanden como espadas en una batalla dialéctica que parece no tener fin. ¿Tú, de qué lado estás?
© Post original creado por Domibay, S.L
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Lo verdaderamente grave de las corridas de toros es que exista una masa de gente que disfrute con la tortura, degradación y muerte de un soberbio animal que queda convertido en un despojo y que sale ya a la plaza sentenciado. Porque, además, las corridas son una estafa incluso para los aficionados (hace unos años nada más salir a la plaza cayó muerto un toro en la Feria de Sevilla. Comentaron que se les habÃa ido la mano… con las descargas eléctricas)
Estos festejos, como el circo romano, quedaron anclados en la Edad Media. Los paÃses se fueron desprendiendo de ellos a medida que avanzaron en sensibilidad y cultura. España es un paÃs muy cruel.
Y la tortura es solo tortura, con independencia de a quien se inflija. Mi voto a favor de la supresión de las corridas de toros. Cataluña siempre abrió camino.
La mayorÃa de los que estais hablando sobre si “toros si” o “toros no” recordareis al gran naturalista que fue el malogrado y admirado Felix RodrÃguez de la Fuente. Su amor a los animales y a la naturaleza y a todas sus especies está fuera de toda discusión.
Pues bien en uno de sus programas televisivos, creo que se titulaba “El Toro de Lidia” nos hablaba de una nueva especie, creada por el hombre que era el Toro de Lidia.
En él explicaba que gracias a la “fiesta nacional” se habÃa conseguido un animal especial con una bravura extraordinaria, una gran valentÃa, de extraordinaria nobleza, que vivÃa “libre” dentro de las “dehesas” de las grandes ganaderÃas de toros de lidia, y mejorando cada vez más la especie gracias a las “tientas” ejecutadas regularmente en las propias dehesas entre el toro y el jinete.
Cierto es que el destino de los mejores ejemplares machos, después de 4 años de preparación en las dehesas y en las tientas, era un enfrentamiento a muerte con el hombre durante no más de 5 minutos en el coso taurino.
El animal morÃa, cierto, pero estaba preparado para esta muerte rápida (después de la estocada, el animal se descabella para que no sufra; el descabello produce una muerte instantánea).
La “Fiesta Nacional” financiaba ,claro está, la existencia del “Toro de Lidia” especie que debe ser protegida.
La desaparición de las “corridas de toros”, o el no mantener todas las reglas y ceremonias de la tauromaquia, tanto por parte del toro como del torero, serÃa un atentado a la naturaleza, y la desaparición de una especie “en peligro de extinción” que es “El Toro de Lidia”.