Qué ver en Viena en dos días

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¿Qué sabes de Viena? Seguramente te venga a la cabeza su música y si arquitectura. Mozart resuena en nuestra cabeza, pero de una forma un tanto desdibujada. Desde Billetes.com, queremos mostrarte una pequeña guía para para ver Viena en dos días, con sus emplazamientos más espectaculares y sus preciosos monumentos.

Lo cierto es que Viena es una de esas capitales que resuenan en nuestra cabeza con un eco de importancia y señorío. Sabemos que es bonita: Viena, Praga y Budapest, ese viaje del que tanta gente ha hablado maravillas. Si está entre ellas, es que tiene que ser espectacular, pero… ¿sabemos realmente algo de Viena?

Si ya tienes hecha la reserva de tu billete de avión  a Viena y te has planteado hacerte una lista de las cosas que patearte en tiempo récord, estás en el lugar idóneo. Además, 2018 es el momento perfecto para este viaje, ya que se cumple el centenario de la muerte de Klimt, Schiele, Wagner y Moser, cuatro artistas que cambiaron la ciudad para siempre.

Como no sabemos si vas a estar un par de días o una semana, empezaremos por lo que no te puedes perder para cerciorarte de que no te vas a ir de allí sin ver lo que imperdible.

¡Empezamos!

Qué ver en Viena en dos días

La Catedral de San Esteban. Este monumento te enamorará desde el primer momento. Su tejado es una delicia y, si tienes fuerzas para subir sus 343 escalones, disfrutarás de unas vistas increíbles. Está considerada una joya del gótico vienés y su historia data del siglo XII.

Ópera de Viena (Wiener Staatsoper). Ten en cuenta que puedes disfrutar de una visita guiada en español y que, sin duda, te merecerá la pena. Apunta en el calendario que las visitas tienen lugar a mediodía, no te vayas a quedar sin verla.

Y si quieres asistir a una función de ópera el Viena y no eres tiquismiquis a la hora de tener buena visión, no te tires a la primera venta que veas. Ten paciencia y cómprala en las taquillas. Puedes ver la opera por 3 o 4 euros, de pie y a un lateral, pero podrás decirles a todos tus amigos que has estado allí.

Palacio de Hofburg, (residencia de los Habsburgo durante más de 600 años). Además, dentro del Palacio podrás pasearte por el museo de Sissi Emperatriz y saber un poquito más sobre su historia.

Una vez que salgas del Palacio, saca tu cámara porque vas a fundirte la batería a fotos. La calle Ringstraße es la calle más monumental de Viena y no sabrás hacia dónde mirar gracias a sus espectaculares monumentos y arquitectura. Cuando la termines, tendrás fotos de edificios como el Museo de Historia del Arte o el Parlamento. Además, verás la Plaza del Ayuntamiento de Viena, espectacular y grandiosa.

Calle Kärntner Straße. Es una de las calles comerciales de Viena. Nos gusta porque, aunque dejes tu “lado cultureta” aparcado durante un rato, podrás disfrutar de la verdadera vida en Viena, al ser una de las calles más concurridas de la capital. Y, por qué no, llevarte algún recuerdo material.

Eso sí, guarda un poquito en la cartera para engordar. ¿Cómo? Te lo explicamos. En el Hotel Sacher hacen una de las tartas más famosas de la ciudad y, aunque barata no es, merece la pena. Si eres de los glotones, es una parada obligada. Y oye, que si vas a disfrutar de Viena en dos días, hazlo sin restringirte en nada.

Palacio de Belvedere. Si disfrutas en la naturaleza, los jardines de este Palacio de estilo barroco, la antigua residencia de verano de los reyes, no pueden faltar en tu viaje. El Palacio consta de dos palacios convertidos ahora en un increíble museo y un tercero, el Schwarzenberg, que ahora mismo funciona como hotel.

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche). Desde fuera ya es espectacular con sus dos columnas inspiradas en la Columna de Trajano de la ciudad de Roma. Su interior te llamará la atención incluso más con sus preciosas cúpulas que representan la apoteosis de San Carlos Borromeo.

Los edificios Hundertwasserhaus te enamorarán con su colorido. Estas casitas de colores típicas de las postales de Viena son súper originales. Esta obra del artista Friedensreich Hundertwasser parece sacada de un cuento de niños, con suelos ondulados y árboles y plantas que asoman desde dentro de las habitaciones.

Reloj de Anker. Si pasas por él a las horas en punto, podrás ver desfilar sus figuritas de personajes históricos.

Casa de Mozart. Se encuentra en la calle Domgasse, 5. Fue entre los años 1784 y 1787 cuando el compositor más reputado de todos los tiempos vivió junto con su familia en este apartamento de la calle Domgasse. No es de nuestros lugares favoritos para visitar, pues lo cierto es que la casa está un poco desolada, pero no deja de ser un sitio obligado, y nosotros no vamos a decir lo contrario.

Y nuestra favorita, aunque no sea de los lugares más conocidos de Viena (increíble pero cierto): La Biblioteca Nacional Austriaca. Fue construida en el siglo XVIII y es, sin duda, una de las bibliotecas históricas más bonitas del mundo.

Ahora, te toca a ti. ¿Hay algún lugar que nos hayamos olvidado? ¿Cuál de todos los que te hemos aconsejado de gusta más? ¡Cuéntanoslo!

 

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edificios Hundertwasserhaus
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opera
catedral san esteban (1)